jueves, 6 de febrero de 2014

No sé si debo o no...

En muchas ocasiones nos callamos determinados asuntos por no molestar, por no hacer daño o sencillamente por miedo a lo que me responderá la otra persona.

Esta situación es fácil que al final nos provoque un malestar interno difícil de gestionar, posiblemente nos lleve a enfrentarnos a una situación de conflictos con nosotros mismos, -creo que tengo que hacerlo/decirlo pero no sé si debo porque quizá….- efectivamente así es, toda acción tiene su reacción y su efecto.





Esta reacción que evidentemente sucederá es la que tenemos que aprender a gestionar y para ello debemos gestionar y trabajar también, el cómo llegamos a decir o hacer lo que nos está reconcomiendo por dentro.

De esto habla la asertividad, la empatía y la gestión de algunas de las emociones, ojo, no digo control de las emociones, sino gestión de las mismas que son cosas muy distintas. El beneficio que se obtiene en cuanto las emociones empiezan a ser gestionadas es impresionante. No sólo cambia como te relacionas con ellas y como te influyen, sino que se abren ante ti un abanico de reacciones en las personas diferente a las que había antes. Esto lo digo por propia experiencia.

Es cierto que al tratar de ser asertivo y a la vez expresar lo que debes algunas personas pueden sentir que se les está atacando o agrediendo de algún tipo, muchas veces el decir lo que se piensa o desea a determinadas personas puede generar esta sensación en ellas, lamentablemente estas personas suelen ser aquellas que esperan un determinado comportamiento por tu parte, sumisión o conformismo, suelen estar acostumbradas a que no se les conteste. En otros casos estas personas esperan un comentario simple, que les des la razón o simplemente que les digas que sí, que son muy buenos y que tienen razón.

Bueno, pues ha llegado el momento de decir la verdad, lo que piensas, lo que sientes. Insisto, por favor, con asertividad y empatía. Y sinceramente, si estás seguro/a de haberlo hecho bien, de manera correcta, no te preocupes porque el otro se sienta “ofendido”, como dicen dos de mis maestras,  quizá sea que esa persona tiene que “hacérselo mirar” o quizá tienes que recomendarle este post ;-)

Si te parece vamos a ver algunos pasos básicos:

Lo primero que tienes que hacer cuando sientas que tienes que decir algo y no sabes si debes o no, pregúntate que sientes realmente y sobre todo porque lo sientes. Tomate tu tiempo para sentir, para analizar profundamente lo que sientes. No se trata de que si te has sentido ofendido de alguna manera te bloquees en ese sentimiento tipo -claro, me siento así porque lo que me ha dicho lo ha hecho para ofenderme y hacerme daño, lo hace aposta, siempre está igual….- No debes hacer eso, se trata de que analices si realmente lo que sientes es lo que estás sintiendo, quizá necesites respirar profundamente e incluso tomarte algo de tiempo o algo de distancia con la situación, eso no significa huir de ello, significa que prefieres pensar y sentir antes de dejarte llevar sin sentido hacia una discusión o enfrentamiento. 

Si analizas con profundidad lo que realmente sientes seguro que descubrirás la verdadera raíz. Esto requiere práctica pero intenta empezar desde el primer momento o la primera opción que tengas.

Una vez sepas lo que sientes y la raíz de ello, piensa en lo que realmente deseas comunicar y hazlo con la siguiente pauta, sin agresividad:

1. Habla cuidadosamente.
2. Establece los hechos, habla siempre desde el yo. Por ejemplo:
-  Con eso que estás diciendo me (yo) he percibido, sentido, pensado….
3. Cuenta tu historia
- No puedo darte la razón o no coincido con tu opinión por ….
4. Pregunta por la versión del otro
- Desconozco que piensas de esto tú, por favor dime que piensas, sientes, crees….
5. Propón que reconsidere la situación.
- Por todo lo anterior y lo que estamos hablando te pido por favor que la próxima vez….


RECUERDA: Ser asertivo no significa querer llevar siempre la razón, sino expresar nuestras opiniones y puntos de vista, sean estos correctos o no. Todos tenemos también derecho a EQUIVOCARNOS.







IDEAS FALSAS Y DERECHO DE LA PERSONA “VIOLADA”
  • No hay que interrumpir nunca a la gente. Interrumpir es de mala educación.
    • Tienes derecho a interrumpir a su interlocutor para pedir una explicación.
  • Los problemas de uno no le interesan a nadie más y no hay que hacerles perder el tiempo escuchándolos.
    • Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
  • Hay que adaptarse a los demás, sino, es posible arriesgarnos a perder una amistad.
    • Tienes derecho a decir "NO".
  • Cuando alguien tiene un problema hay que ayudarle.
    • Tienes el derecho de decidir cuándo prestar ayuda a los demás y cuando no. Al igual que los demás tienen este derecho y no están obligados a ayudarte siempre que lo pidas.

Siempre con respeto, educación y sin agresividad.

Queda pendiente hablar de la empatía... pero eso será otro día :-)

Recuerda, si piensas o crees que todo el mundo está en contra tuya o quiere hacerte daño, quizá deberías “hacértelo mirar”.

Gracias Bea por recordarme con este vídeo el poder de las palabras.

Como siempre, espero haberte ayudado.

Mucha Luz en tu Camino personal.


Dedicado a todos los “facilitadores” de Emotiva CPC y a mis compañeros/as del Máster de Inteligencia Emocional.