viernes, 14 de marzo de 2014

Gestionar nuestro estado de ánimo

Para gestionar nuestro estado de ánimo es imprescindible el conocimiento de nuestras emociones.

Conocerse para entender los propios comportamientos y gestionar los comportamientos para mejorar como persona.
Cuando alguien nos pregunta ¿Crees que te conoces? la respuesta habitual es "sí, claro, yo sé cómo soy" La realidad es no, un 80% de la gente que realiza trabajos de autoconocimiento descubre que no se conocía en absoluto o muy poco.

Hace tiempo leía sobre el conocimiento de uno mismo, basado en los tres yo:

  • Lo que yo pienso de mí mismo.
  • Lo que los demás piensan de mí.
  • Lo que yo creo que los demás piensan de mí.

Y esto tiene mucho jugo, evidentemente que sí. Puedes pensar que eres una persona eficiente, activa, voluntariosa, la mejor persona del mundo… o por el contrario puedes pensar y creer que eres un desagradable, mala persona, etc.  Condición nº 1, quien crees que eres.


Otra cosa es lo que los demás piensan de ti, como se comportan contigo, tu subconsciente ve y entiende estos comportamientos, los asimila y te modificas y adaptas según lo que los demás hacen delante de ti. Condición nº 2, como se comportan los demás delante de ti, como te ven.

Por último, lo que tu conscientemente interpretas de esos comportamientos, la gente puede comportarse de una forma delante de ti y en tu presencia, pero otra cosa muy diferente es porque tú crees que se comportan así y por tanto modificas tu comportamiento para adaptarte a esto que ves y a lo que entiendes o quieres entender. Condición nº 3, que crees que los demás piensan de ti.

Lógicamente no todo el mundo se comportará igual contigo, si te interesa puedo sugerirte una herramienta sencilla y muy interesante para ahondar en tu propio autoconocimiento. Yo la utilicé y descubrí muchas cosas de mí que creía eran de otra manera o interpretadas por el resto de otra forma. Ya sabes, si te interesa mándame un email o deja un mensaje al final del blog y me pondré en contacto contigo. No lo hagas a través de Facebook.

Seguro que leyendo este ejemplo lo vas a entender, quizá hasta conozcas a alguien así:
Pepe piensa que como él no hay nadie, es el mejor, ayuda a los demás, su trabajo es único y el mejor. Tiene una capacidad innata de liderazgo y es capaz de mover montañas. Es super eficiente y gracias a él la empresa funciona como un reloj, que digo la empresa, el mundo. 
Nadie se le puede igualar en eficiencia y eficacia. Aunque sabe que tiene algún fallo, también sabe que es mínimo en relación a lo SÚPER que es.

En su empresa hay compañeros que piensan que es un pedante, un pesado, siempre hablando de sí mismo y de lo bueno que es, minimiza el trabajo de otros compañeros comparando siempre lo excelente que es su comportamiento y lo difícil que es lo que hace. 
Esto hace que muchos compañeros aunque no les queda más remedio que trabajar con él, se comporten de manera huidiza, intenten evitarle e incluso reduzcan al mínimo su relación basándola únicamente en una relación estrictamente laboral.

Otros compañeros en cambio le valoran como la persona que ayuda mucho, si, tiene sus rarezas, pero como todo el mundo, quizá alguna más que otra, pero bueno… es majete. Se relacionan con él e incluso hay algunos que se dejan llevar por su corriente ya que tiene fuerza y empuje y es fácil dejarse llevar por la corriente.


La imagen que Pepe tiene de lo que ve posiblemente sea la siguiente
  • Los primeros compañeros son unos estúpidos, no valoran mi trabajo, yo que me esfuerzo tanto y hago tan bien las cosas. Ellos sí que tienen un trabajo de mierda, no son nada buenos profesionales, su tarea es muy poco importante. La mía, la mía sí que es importante.
  • Sobre el segundo grupo, menos mal que los lidero, porque sin mí no tendrían un líder claro a quien seguir, les ayudo y lógicamente me lo agradecen. Su trabajo es tan mediocre que es lógico que me admiren y me sigan. Cuanto más deberían agradecérmelo… ¡¡¡si es que soy muy bueno!!!

Supongo que estaréis de acuerdo que Pepe quizá debería analizar un poco la situación, ser un poco objetivo y medir lo que sucede realmente desde otro punto de vista.

  • Es extraño que haya gente que me rehúya, debería analizar por qué lo hacen. Voy a evaluar las reacciones y cómo se comportan. Definitivamente creo que no debería rebajar el trabajo de los demás. No se lo merecen, así que voy a cambiar e intentar mejorar.
  • ¿Realmente estoy ayudando al segundo grupo a mejorar como personas o les estoy suponiendo una carga? Es bueno ayudar, pero ayudar sin enseñar quizá no sea la mejor opción. Liderar es diferente a dirigir.

La primera postura nos acerca hacia nuestro ego, nos enfoca hacia nuestro interior y nos aleja de la realidad, la segunda opción nos canaliza y enfoca hacia la visión amplia y extensa de lo que puede ser, despegándonos de nuestro ego y centrándonos en el análisis de la situación actual. Con el objetivo de buscar una mejoría en las inter-relaciones personales y en el crecimiento personal.

Aparte de este inicial autoconocimiento debemos conocer y entender nuestras emociones, lo que sentimos, lo que percibimos y cómo afecta a nuestro interior, a nuestro control y gestión emocional y a nuestro entorno y como nos relacionamos con él. Pero esto haría el post un libro, así que poco a poco iremos hablando de ello.

Os ruego que si os interesa profundizar en estos temas, suscribiros al blog o hacer comentarios.  Para mi es una seña de que voy por el buen camino.


Juan Carlos Martín
Mucha Luz en tu Camino personal.

viernes, 7 de marzo de 2014

El pastor y su rebaño.

Ganix llegó al pueblo cuando tenía 14 años, vivía en un pueblo de la montaña de ese país precioso al sur de Europa. Un pueblo pequeño enclavado en un paraje idílico, montañas, verdor, ríos llenos de vida y una vida tranquila y sosegada, no había muchos chavales de edades similares en el pueblo, pero como era una zona rural y los pueblos y aldeas estaban cerca, mantenían una buena relación con todos los aldeanos y mozos de la zona.
Fue creciendo junto a otros dos chavales de edad similar, Eneko y Aner. Con el tiempo se hacían más mayores, más adultos y perdiendo con ello la inocencia y la sencillez de los años juveniles. Con el paso del tiempo el carácter de cada uno se fue moldeando en base a sus experiencias, educación y creencias.



Un invierno duro Eneko y Aner calleron enfermos y aunque deseaban seguir cumpliendo con su obligación de llevar las ovejas a pastar, Ganix les obligó a quedarse en casa y cuidarse ya que sino la enfermedad podía ir a más y aparte de perjudicarles a ellos extenderse al resto del poblado.

A la mañana siguiente Ganix cogió su bastón de pastor y llamó a los perros, les contó el problema y les pidió colaboración y ayuda (creo que los perros le entendieron algo, pero no del todo :-) )

Cuando aún le quedaban horas al día y el camino se hacía más complicado con los animales, Ganix observó que una tormenta empezaba a formarse encima de sus cabezas, rápidamente organizó la recogida de las ovejas junto con los perros que intentaban hacer lo imposible, los animales estaban ya nerviosos por la tormenta que se avecinaba.

Ganix buscó con la mirada la cueva en la que solían descansar, evaluó los riesgos de llegar hasta allí o quedarse a la intemperie con el peligro de enfermar bajo la lluvia, recibir algún rayo o que a causa de los truenos los animales se espantaran. Pensó y tomó una decisión.
 - Vamos a la cueva e intentaré refugiar en ella a cuantos animales puedan entrar.
Silbó a los perros y los dirigió hacia la cueva.

En unos minutos el cielo se ennegreció, empezó a llover de manera torrencial, prácticamente no se veía a más de diez metros y para colmo los truenos y relámpagos no tardaron en aparecer. Ganix urgió a los perros a ir más deprisa, azuzó a las ovejas que balaban asustadas intentando seguir a las cabecillas más cercanas, los perros intentaban dirigirlas sin mucho éxito, ladrando y pasando entre sus patas.

Entre los balidos, los truenos cada vez más cercanos y los relámpagos iluminando el cielo llegaron a la cueva, por todos los medios posibles Ganix metió a todas las ovejas que pudo dentro, pero la cueva no era lo suficientemente grande y en parte estaba inundada por la lluvia, parecía que todo se le ponía en contra.

Un relámpago surcó el cielo, varias de las ovejas que quedaron fuera de la cueva empezaron a correr presas del pánico y pese a los esfuerzos de los perros y del propio Ganix algunas fueron irrecuperables, perdiéndose entre la lluvia.







Cuando todo pasó Ganix decidió dar media vuelta con las ovejas y apesadumbrado informar a los ancianos del pueblo del fracaso de su misión.
Los ancianos reunidos alrededor de Ganix escuchaban el relato de su aventura, al finalizar y tras un periodo de deliberación, el más mayor de los ancianos le dijo.
-     
     Ganix, somos un pueblo pobre, humilde y las pérdidas de esas ovejas han supuesto para el pueblo un problema. Pero aún con todo, el relato de tu desventura nos ha demostrado tu valía, responsabilidad y capacidad. Por ello no sólo no serás castigado por las pérdidas sino que además serás el responsable del pastoreo de ahora en adelante.

-          No estés triste ni apesadumbrado por lo sucedido, era lo que tenía que suceder bajo las circunstancias que se produjeron.
-          Tomaste las decisiones y llevaste a cabo los actos según tu mejor criterio teniendo en cuenta en el momento y bajo las circunstancias en las que te encontrabas. Usaste las herramientas de las que disponías en ese momento y si no fuiste capaz de salvar a todas las ovejas no es culpa tuya.




   Este tipo de decisiones en mayor o menor medida las tomamos a diario y debemos de valorar lo siguiente:
   - Siempre y cuando tomemos las decisiones de manera plenamente consciente y no al azar.
   - Usando las herramientas que tenemos a nuestro alcance y de manera adecuada. Evidentemente no me refiero a herramientas como tal, sino a conocimientos, experiencia, personas, recursos, etc. Es decir, todo lo que tenemos a nuestro alrededor para cumplir con nuestro objetivo o para llevar a buen puerto la decisión tomada.

No debes arrepentirte de nada aunque fracases; si lo que hiciste lo hiciste desde la consciencia de haber puesto lo mejor de ti, bajo la situación en la que te encontrabas y con los recursos que tenías y sabías utilizar. 
Si te equivocaste, pide perdón por el daño que hayas podido ocasionar, y UTILIZA TODO PARA CRECER.


Juan Carlos Martín
Mucha Luz en tu Camino Personal

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jueves, 27 de febrero de 2014

Cuento - Asumir para vivir feliz.

Esta historia comienza como todas las historias...

Érase una vez un anciano que paseaba por su pueblecito, un pueblecito, pequeño, lleno de buenos recuerdos de su infancia, la iglesia en el centro del pueblo, en la plaza alta, la plazita empedrada donde se celebran las fiestas y esa inmediatez del campo. A un paso el camino llano hacia los bosques de encinas y al otro lado del pueblo las sendas que serpentean por los montes una hacia lo alto y la otra hacia la parte baja del río y su puente romano.

Era por la mañana, temprano, cuando en el aire aún se sentía el frescor de las primeras horas. Decidió coger el camino del monte, sin rumbo fijo.
A la salida del pueblo se encontró con un hombre de mediana edad, vecino del pueblo que decidió acompañarle a pasear.

El hombre tuvo que acompasar su caminar al del anciano ya que este no tenía ninguna prisa y observaba con deleite cada piedra, cada pájaro, cada árbol.
El hombre de mediana edad, que Antonio se llamaba, dejándose llevar por el ritmo de la caminata acompasó también sus pensamientos al ritmo de la marcha y sin hablar ninguno de los dos se dejó llevar por sus pensamientos, hacía poco que había perdido a su pareja y tenía desazón y enfado por la vida misma.

En sus pensamientos se fraguaba la ansiedad y los pensamientos que provocaban desánimo y desesperanza

- Estaba mejor hace unos años, aquellos tiempos sí que eran buenos.

El anciano sin pronunciar palabra observaba con discreción lo gestos y ademanes de Antonio, no decía nada, pero observaba.

- Lo que hubiera podido lograr sino me hubiera metido en esa relación, la culpa de que me encuentre donde estoy es de lo que pasó
- Yo quería haber llegado a ser Director del departamento, pero aquella enfermedad que me mantuvo de baja médica tanto tiempo, maldita sea, ¡no estuve tan lejos de conseguirlo!
Luego claro, ya era tarde, pusieron a Pedro en mi lugar, maldita empresa que no pudo esperarme 6 meses. Claro, es normal me enfadé mucho y me terminé frustrando. Sin duda Pedro ha tenido más éxito que yo.

El anciano seguía observando.

- ¡¡¡Si es que no tengo suerte!!!
- Yo quería hacer cosas, pero no me atrevía, no tenía el coraje y la fuerza para hacerlo. Era más fácil criticar a la empresa, a mi jefe y a mis compañeros. Todos me odiaban, eso es verdad, todos estaban en contra mía... La vida es así todo el mundo me odia.
- Yo soy bueno, no, muy bueno, soy el mejor, ayudo, y además me intereso, son ellos, ellos me han llevado a esta situación.

- LA CULPA ES DE LOS DEMÁS, NO MÍA. NUNCA HA SIDO MÍA.

El anciano se dio cuenta que aquí finalizaba la espera, era el momento de hablar.

- ¡Antonio mira ese conejo!. Le dijo para llamar su atención y sacarle del túnel. - Corre por el campo, salta, brinca, que buena planta tiene... ¿sabes que por la zona he visto un zorrillo? Ayer le vi burlarle, el conejo se escapó de sus garras el muy bribón. Seguramente le quede poco de vida al pobre conejo, al zorro se le vio hambriento y con ganas de cazarle.

Antonio pensaba "¡que tonterías me está contando el abuelo!" con las cosas tan importantes que estaba pensando yo.

- Pues si Antonio, ahí tienes al conejo corriendo y brincando, preocupándose únicamente del futuro inmediato, porque el futuro a largo plazo es incierto.
Cada mañana se levanta y da las gracias por poder vivir un día más, sale de su cueva y da las gracias al campo, a la tierra, a los árboles, al aire y al sol.

Fíjate en la cueva de al lado; un conejo igual que él tiene pareja y acaba de tener conejitos, ¡qué bueno! se dice a si mismo el conejo, algún día quizá pueda hacer lo mismo.
Recuerda que esa conejita le miraba con ojos golosones hace un tiempo, pero él estaba a otras cosas y no prestó atención, ahora es feliz con otro conejo y son felices. ¡Qué bueno!

El conejo no culpa a la naturaleza, no culpa al otro conejo y por supuesto no culpa a la coneja, él tuvo la oportunidad, pero no se decidió, no le apetecía o simplemente no era el momento, nada más.

El conejo no culpa al zorrillo por querer darle caza, la vida es así, él hace lo que debe lo mejor que puede y si la oportunidad se le brinda, la toma o la deja, es su decisión.

El conejo no necesita decir él es o él hace, él es un conejo y todo lo que lleva implícito se asume. No tiene que demostrar nada.

Es consciente de que lo que hace es para su bien y si puede ayuda a los demás.

El conejo si se equivoca asume las consecuencias. No tiene por qué culpar a nadie, porque él es dueño de sus actos.

Si alguien le hace daño o le lastima, le perdona, no le reprocha, porque todos los seres cometemos errores, porque todos los seres somos imperfectos, el conejo también.

El conejo es feliz, con sus virtudes, con sus defectos, con su vida y con la vida de los demás.

El conejo vive aprovechando cada minuto, sin desperdiciar tiempo en críticas, sin "si fuera...", "si hubiera hecho...", "si hubiera pasado...", "me dijo...", "me prometió..."

¿Tu eres feliz con las cosas que haces o dices?
El conejo vive aprovechando cada minuto.


"Aferrarse al odio es como coger un carbón ardiente para tirárselo a alguien: Eres tú quien se quema (Buda)"


Juan Carlos Martín.

viernes, 21 de febrero de 2014

En cuanto tenga tiempo o dinero...

- En cuanto tenga algo de tiempo tengo que perder 10 kilos.
 Esto le decía Pepe a su mujer.
- Es verdad Pepe, te estás poniendo un poco "cebollete".... Jajajaja!!!!
Se reían los dos mientras Pepe se tocaba la incipiente barriga.
- Tienes razón María, en cuanto tenga tiempo...

Luis, tenemos que viajar, en cuanto podamos tenemos que recorrer nuestro país, conocer gente, disfrutar de lugares que desconocemos, comer cosas que nunca habríamos pensado.
Tenemos que hacer algo distinto a la monotonía del día a día.
Luis, tenemos que vivir algo distinto a levantarnos, trabajar, llegar a casa, cenar y acostarnos y algún día que otro hacer el amor.
Luis, tenemos que hacer algo con nuestra vida o llegará el día en que nos podremos arrepentir de no haberlo hecho.
 
- Elena, toma tu regalo de cumpleaños.
- Pero mi amor, ¿por qué te gastaste tanto dinero en este vestido tan bonito? Si casi no salimos a ningún sitio elegante... Mira que eres...
- Pero, Elena, casi no salimos, pues hoy es un día especial, hoy saldremos a pasear, sé que no tenemos dinero, pero da igual, lo poquito que había ahorrado me lo he gastado en este vestido que sé que te ilusionaba mucho, estarás preciosa, pontelo y salgamos a la calle aunque sea a pasear. Te invito a una cerveza en aquel bar tan coqueto donde quedamos la primera vez.
- No seas tonto mi amor, guardaré el vestido y cuando tengamos más dinero me lo pondré e iremos a cenar. Ahora lo guardaré no vaya a ser que se manche o se rompa.

Miguel y Elisa están sentados charlando, se conocieron hace 6 años y llevan 2 viviendo juntos, desde el momento que se vieron supieron que estaban hechos el uno para el otro y saben que siempre estarán juntos.
- Miguel, creo que debemos plantearnos tener un hijo, llevamos dos años juntos y vamos cumpliendo años, ya sé que lo hemos hablado alguna que otra vez y nunca nos ponemos deacuerdo, pero creo que ha llegado el momento.
- Pero que dices Elisa, mira, tenemos que pagar la casa, el coche, el viaje a Nueva York. Claro que deseo tener un hijo contigo, pero ahora no es el momento, terminemos de quitarnos las deudas que hemos adquirido por que teníamos que hacerlo, ahora quizá nos esté pesando tantos gastos, pero ¿como no lo íbamos a hacer? Teníamos que hacerlo, toda la gente de nuestro entorno lo hace...
- Tienes razón Miguel, no te preocupes, cuando nos quitemos alguna de las deudas lo haremos. Es verdad, ahora no es el momento.

- Debo hacer algo con mi vida, no he conocido a nadie interesante, no he permitido que ninguna persona se hacerque a mí, ni tampoco me permitido acercarme a nadie para demostrarle mi cariño o amor, en muchos momentos he tenido la necesidad de amar a alguien, pero tengo que trabajar, tengo que ganar más dinero para comprarme ese coche que tanto me gusta. ¿y ese reloj tan aparente? Seguro que seré la envidia en mi trabajo, mis amigos se morirán cuando lo vean. Tener un traje de la marca xxyyzz marcará la distancia entre mis compañeros de promoción y yo. Tengo que ganar más dinero, aunque ahora no tenga tiempo, dentro de unos años lo tendré y entonces podré dedicarme a buscar pareja o alguien que me ame o a quien amar.

- Llevo en el trabajo desde las 8 de la mañana, son las 7 de la tarde, estoy agotado... pero tengo tanto trabajo.... Me gustaría ver más a mis hijos, pasar más tiempo con ellos. Pero ahora tengo trabajo, me centraré en ello.  Ya iré a casa más tarde, total, hoy es un día más, mañana disfrutaré de mis hijos y de mi familia... mañana, hoy no, mañana, hoy no, mañana....

Ahora ya no tienes tiempo.



Un asunto del que hablo continuamente e intento que la gente capte, la gente te mira raro como que no lo entienden, lamentablemente no lo entienden o no lo quieren entender.

 ¿Piensas que heredarás la empresa? ¿Crees que te recordarán por el trabajo que realizas en la empresa? ¿Crees que tienes tiempo aún? tu vida no será recordada por las horas que dedicas al trabajoo, otro vendrá que trabajará más, mejor y dentro de unos años tu trabajo habrá sido olvidado y tu también. Tus hijos, tu mujer, tus nietos, tus amigos... Serán los únicos que te recuerden.

Prioriza las cosas realmente importantes, apunta una lista de las cosas que piensas que son importantes y darles una prioridad.

Ahora fíjate una fecha para hacerlas, una fecha realista. Por favor, hazlas o llegará un día en el que ya no tendrás tiempo de hacerlas.

Mucha Luz en tu Camino personal.

domingo, 16 de febrero de 2014

Papaoutai - ¿donde estas papá?

Ahí está mi papá, mirándome con ojos vacíos, casi no le recuerdo, le vi muy poco.

Cuando le tenía cerca, no conectábamos, el era un extraño. 

Intentaba agradarle, arrancarle cariño, hacerle saber que yo estaba allí.

Mi padre no estaba, no tenía forma de encontrarle. No nos hallábamos.

¿Papá donde estas? ¿Papá dónde has estado?

Quiero encontrarte.

 Todos sabemos como se hacen los niños, ¿pero cómo se hacen los padres y madres?

Quizá sea padre o madre algún día, ¿dejaré que mis hijos me "encuentren" o simplemente no seré. Difícil ser aquello que no he conocido.

Muchos padres o madres os dejaréis llevar, sin aprender, sin mejorar. Espero yo no ser así, 
Espero que mis hijos no pregunten ¿papá dónde estás?. 
Espero no escuchar en mi lecho de muerte - Era un buen hombre, pero le veía tan poco...

Despierta, no eres un muñeco. Tienes la responsabilidad de ser alguien a quien recuerden, a quien admiren, alguien por el que el día de mañana se sientan orgullosos.

Basado en el video de Stromae - papaoutai


Para los que no puedan ver el video, pulsar el siguiente enlace: http://m.youtube.com/watch?v=oiKj0Z_Xnjc


Ser padre o madre es mucho más y no es tan difícil. Piénsalo.

Mucha Luz en tu Camino personal.




domingo, 9 de febrero de 2014

Derecho a la vida, derecho a la muerte.

Hoy algo sencillo porque no quiero ocupar ni un segundo del tiempo que puedas dedicar a ver este vídeo.

Derecho a la vida.
Derecho a una muerte digna y elegida.
Son GRANDES almas.
Son GRANDES seres.

Por favor, en memoria de Mikel y de todos aquellos que tienen la fuerza para mirar la vida de frente y a la muerte cara a cara. 

Ver, sentir y compartir. Gracias.
Sino ves el video, el enlace es: http://youtu.be/MJgEsp7v2Rw


jueves, 6 de febrero de 2014

No sé si debo o no...

En muchas ocasiones nos callamos determinados asuntos por no molestar, por no hacer daño o sencillamente por miedo a lo que me responderá la otra persona.

Esta situación es fácil que al final nos provoque un malestar interno difícil de gestionar, posiblemente nos lleve a enfrentarnos a una situación de conflictos con nosotros mismos, -creo que tengo que hacerlo/decirlo pero no sé si debo porque quizá….- efectivamente así es, toda acción tiene su reacción y su efecto.





Esta reacción que evidentemente sucederá es la que tenemos que aprender a gestionar y para ello debemos gestionar y trabajar también, el cómo llegamos a decir o hacer lo que nos está reconcomiendo por dentro.

De esto habla la asertividad, la empatía y la gestión de algunas de las emociones, ojo, no digo control de las emociones, sino gestión de las mismas que son cosas muy distintas. El beneficio que se obtiene en cuanto las emociones empiezan a ser gestionadas es impresionante. No sólo cambia como te relacionas con ellas y como te influyen, sino que se abren ante ti un abanico de reacciones en las personas diferente a las que había antes. Esto lo digo por propia experiencia.

Es cierto que al tratar de ser asertivo y a la vez expresar lo que debes algunas personas pueden sentir que se les está atacando o agrediendo de algún tipo, muchas veces el decir lo que se piensa o desea a determinadas personas puede generar esta sensación en ellas, lamentablemente estas personas suelen ser aquellas que esperan un determinado comportamiento por tu parte, sumisión o conformismo, suelen estar acostumbradas a que no se les conteste. En otros casos estas personas esperan un comentario simple, que les des la razón o simplemente que les digas que sí, que son muy buenos y que tienen razón.

Bueno, pues ha llegado el momento de decir la verdad, lo que piensas, lo que sientes. Insisto, por favor, con asertividad y empatía. Y sinceramente, si estás seguro/a de haberlo hecho bien, de manera correcta, no te preocupes porque el otro se sienta “ofendido”, como dicen dos de mis maestras,  quizá sea que esa persona tiene que “hacérselo mirar” o quizá tienes que recomendarle este post ;-)

Si te parece vamos a ver algunos pasos básicos:

Lo primero que tienes que hacer cuando sientas que tienes que decir algo y no sabes si debes o no, pregúntate que sientes realmente y sobre todo porque lo sientes. Tomate tu tiempo para sentir, para analizar profundamente lo que sientes. No se trata de que si te has sentido ofendido de alguna manera te bloquees en ese sentimiento tipo -claro, me siento así porque lo que me ha dicho lo ha hecho para ofenderme y hacerme daño, lo hace aposta, siempre está igual….- No debes hacer eso, se trata de que analices si realmente lo que sientes es lo que estás sintiendo, quizá necesites respirar profundamente e incluso tomarte algo de tiempo o algo de distancia con la situación, eso no significa huir de ello, significa que prefieres pensar y sentir antes de dejarte llevar sin sentido hacia una discusión o enfrentamiento. 

Si analizas con profundidad lo que realmente sientes seguro que descubrirás la verdadera raíz. Esto requiere práctica pero intenta empezar desde el primer momento o la primera opción que tengas.

Una vez sepas lo que sientes y la raíz de ello, piensa en lo que realmente deseas comunicar y hazlo con la siguiente pauta, sin agresividad:

1. Habla cuidadosamente.
2. Establece los hechos, habla siempre desde el yo. Por ejemplo:
-  Con eso que estás diciendo me (yo) he percibido, sentido, pensado….
3. Cuenta tu historia
- No puedo darte la razón o no coincido con tu opinión por ….
4. Pregunta por la versión del otro
- Desconozco que piensas de esto tú, por favor dime que piensas, sientes, crees….
5. Propón que reconsidere la situación.
- Por todo lo anterior y lo que estamos hablando te pido por favor que la próxima vez….


RECUERDA: Ser asertivo no significa querer llevar siempre la razón, sino expresar nuestras opiniones y puntos de vista, sean estos correctos o no. Todos tenemos también derecho a EQUIVOCARNOS.







IDEAS FALSAS Y DERECHO DE LA PERSONA “VIOLADA”
  • No hay que interrumpir nunca a la gente. Interrumpir es de mala educación.
    • Tienes derecho a interrumpir a su interlocutor para pedir una explicación.
  • Los problemas de uno no le interesan a nadie más y no hay que hacerles perder el tiempo escuchándolos.
    • Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
  • Hay que adaptarse a los demás, sino, es posible arriesgarnos a perder una amistad.
    • Tienes derecho a decir "NO".
  • Cuando alguien tiene un problema hay que ayudarle.
    • Tienes el derecho de decidir cuándo prestar ayuda a los demás y cuando no. Al igual que los demás tienen este derecho y no están obligados a ayudarte siempre que lo pidas.

Siempre con respeto, educación y sin agresividad.

Queda pendiente hablar de la empatía... pero eso será otro día :-)

Recuerda, si piensas o crees que todo el mundo está en contra tuya o quiere hacerte daño, quizá deberías “hacértelo mirar”.

Gracias Bea por recordarme con este vídeo el poder de las palabras.

Como siempre, espero haberte ayudado.

Mucha Luz en tu Camino personal.


Dedicado a todos los “facilitadores” de Emotiva CPC y a mis compañeros/as del Máster de Inteligencia Emocional.