martes, 24 de diciembre de 2013

Hoy hace un año

Hoy hace un año una princesa asiática de grandes ojos rasgados apareció en mi vida. Dando pequeños pasos cogida de la mano de su cuidadora; no recuerdo la cara de esta mujer, mis ojos estaban empañados en lágrimas, pero estaré eternamente agradecido por la atención y amor que mi princesa recibió durante su casi un año de vida.
  Nunca olvidaré la sonrisa amplia, abierta y feliz de mi princesa, como cogió su primer regalo ¡un caballo de peluche que sonaba! Lo movía, lo abrazaba y lo mordía con los ojos expresando una sorpresa infinita.
  Cojí a mi hija en brazos y en ese momento supe que no volvería a ser el mismo, acababa de ser atrapado por el embrujo de su sonrisa.
  La alcé en el aire y al bajarla su pequeña boquita mordió mi nariz como diciendo - ehhhh chaval a partir de ahora todo tu eres mío. Aún no lo sabes, pero ya lo eres.
  Durante los primeros días en ese país lejano y culturalmente tan distinto visitamos lugares curiosos e interesantes y empezamos a modificar nuestra vida junto a ella. 
Ella, con sus pocos meses de vida, nos enseñó cuales son las verdaderas prioridades de la vida, nos enseñó a vivir cada segundo como si el siguiente no existiera. Nos enseñó a reír desde dentro, a jugar con el corazón y sin pensar en quién mirará. 
A mi particularmente me destapó al niño que había olvidado en mi interior y con él acercarme más a ella.
  Sus juegos, sus risas, su grititos, su "papa men" agarrada de mi mano para que vaya a jugar con ella y su "beso graaaande" me acercan al centro del universo.
  Hace poco he descubierto que hago lo que hago y estudio lo que estudio para ser mejor, para hacer crecer a mis Ser y así ayudarla a vivir plenamente sin las trabas y límites que nos hemos puesto nosotros.
  Hoy un año después, sé que no concibo la vida sin ella, me he unido aún más a mi pareja y aunque un niño da muuuucho trabajo y a veces desespera, por ella daría mi vida.

  Ella es Nora Xue y yo soy su padre.


P.D.
Te quiero mucho mi princesa Nora.
Te quiero mucho mi reina Tere.