lunes, 2 de diciembre de 2013

El viento y el árbol

Nani una reciente amiga me ha inspirado este texto. Gracias.


Vivir es aprender, sino te equivocas es por que no estas haciendo nada y por tanto eres como ese árbol seco, cuyas ramas han dejado de ser mecidas por el viento del cambio. Anclado en un paraje desolado sin recibir el frescor del agua ni el calor del sol. 




Sal a la luz del nuevo día, ve preparado o preparada para evitar esas piedras que tu mismo te has puesto en tu camino, te limitan, ralentizan tu caminar. ¿cuantas veces nos decimos no puedo... yo no estoy preparado/a... si yo fuera como el o ella...?

Delante de ti hay un sin fin de opciones.

El árbol lo sabe, por eso cada primavera vuelve a renacer, sabe que habrá nuevos vientos, nuevas aves se posarán en sus ramas, nueva vida rondará cerca de el. Alguna rama se romperá, alguna de sus raíces quedará trabajada en una roca y no aportarán nada. 

Aún así decide crecer.

El árbol no piensa "y sino puedo.." El árbol no se lamenta con su mala suerte. El árbol crece fuerte impasible al resto de elementos que le pueden llegar a limitar. 


El árbol acaricia con sus ramas al resto de compañeros, les demuestra su apoyo, su amor. 
Se siente pleno por que sabe que el que da es uno pero recibe de cientos.





 Si ha nacido sólo en una planicie, piensa -he tenido la suerte de poder contemplar el paisaje desde aquí. Le consultarán el resto de animales porque desde su posición ha aprovechado sus vistas para ser el más sabio, no el más triste o melancólico, sino el que gracias a su situación ha podido avanzar por otro camino diferente al resto.


Bajo su sombra descansarán animales, por sus frutos se alimentarán aves que sin el habrían pasado de largo.

El labrador cansado de su jornada reposará a sus pies y él orgulloso de lo que ha conseguido seguirá creciendo y ofreciendo su cobertura a todo aquel que la quiera.





El árbol sabe que es único, irrepetible y perfecto en su momento.

Cuando se siente abatido por la tristeza y la desolación, sabe que sería fácil dejarse secar, pero mira a su alrededor, contempla la belleza que le rodea, siente el sol y el frescor del agua, se deja mecer por el aire fresco de la mañana y da gracias al Universo por todo lo que tiene, se siente reconfortado y continúa creciendo, viviendo y aprendiendo. 

El árbol vive pleno porque ha conseguido tener justo lo que necesita, ni más, ni menos. Lo que necesita.

El árbol está cerca de ti, te mira y se pregunta "con todo lo que es ese Ser, con todo lo que tiene, con todo lo que puede ¿por qué está así?" El árbol te mira, sonríe y te invita a acercarte a el, a imitarle. 
A dejarte fluir 
A dejarte mecer por el aire. 
A ser TU.


Dedicado a todos los que están a mi lado ahora y siempre.