miércoles, 17 de septiembre de 2014

Capas de cebolla

 Somos lo que hemos ido almacenando en nuestra personalidad, una amalgama de ideas, programaciones mentales, vestimentas y ropas, frases, ideas preconcebidas, formación o desinformaciones que hemos hecho nuestras.

 Naces y desde ese mismo instante estás recibiendo ideas y mensajes que te van condicionando, no lo niegues, te lo han hecho a ti y tú lo has hecho a los demás, no sólo ha niños, "lo que tienes que hacer es...", "lo mejor es que...", "yo haría...", intentamos y muchas veces lo conseguimos, plasmar en los demás la miseria de nuestra existencia, aquello que no nos atrevemos ni siquiera a pensar; queremos que lo haga el otro.

Mírate, seguramente mientras lees este texto estés representando un papel determinado dentro de una obra de teatro, cuando esta obra termina y vas a otra obra, representas otro papel y luego otro. Un rol diferente para cada situación.
  •          Ahora soy el hombre o la mujer responsable que debe trabajar y dar el 200 por cien en el trabajo, serio, responsable, triunfador. Bien vestido y con buena presencia.
  •          Ahora soy padre o madre de familia, cariñoso, responsable que debe cuidar y proteger, enseñar y amar. Dejando de lado el serio del rol anterior, no importa tanto lo que fui o lo que aparenté ser.
  •          Ahora cambio y soy el amigo gracioso, simpático, ocurrente, que siempre tiene una salida, algo gracioso que decir o hacer. Una propuesta divertida. No tengo porque ser responsable, no tengo que cuidar de nadie.

He estudiado lo que realmente me gustaba, medicina o informática o lo que sea, ¿Cuál es la verdadera razón de eso? Si realmente lo que me gusta es el arte, pintar, dibujar, sentir los colores, mancharme las manos de barro. Quiero ser bombero, artista, delineante, da igual. ¿Realmente estudié lo que quise?  ¿Di rienda suelta a mi interior, a ese que soy?

Ahora tengo lo que necesito, una casa así, un coche caro, me visto bien… ¡¡¡pero si a mí lo que me gusta realmente es ir en vaqueros, montar en bici y el campo!!!

¿Quién eres? ¿Te has parado a pensar en lo que eres y quieres ser?

¿Te has molestado en pensar si realmente lo que has estudiado, haces, harás y vivirás es lo que realmente quieres estudiar, hacer o vivir?

Párate, examina tu conciencia. Medita un poco y analiza realmente lo que eres y quieres ser.

Quítate capas de cebolla, plantéate un cambio en tu vida, primero pequeño pero que te llene. Luego otro más grande y otro.

Sé tú. Porque nadie será como tú, eres irrepetible, inigualable. Lo eres. Quién te creó, sea quien sea y por las razones que fuera, lo sabía y te puso en este mundo para que hicieras algo grande, SER TU, así que déjate de majaderías y pega el salto.


Haz algún cambio en tu vida que te llene y date cuenta que eso es VIVIR.

VIVE y SÉ TÚ, verdaderamente TÚ, no la imagen que otros quieren ver en ti.

LUCHA CADA DÍA POR HACER ALGO POR TI y los demás recibirán la LUZ que sólo tú proyectas.

VIVE y SÉ verdaderamente TÚ.



Mucha Luz en tu Camino personal

#unpasoentucamino #jcmt

jueves, 4 de septiembre de 2014

Inevitable, definitivo.


Confundimos lo inevitable con lo definitivo y así nos va.

En muchas ocasiones los acontecimientos se precipitan sin que podamos hacer nada, los eventos y las circunstancias se suceden una tras otra y entonces, ocurre lo inevitable.
Pero no nos confundamos con lo definitivo, aquello que sucede y no puedes cambiar. Probablemente, casi todo lo que sucede como inevitable, se puede cambiar. En nosotros está la capacidad de darle la vuelta a aquello que ha sucedido de manera inevitable y no dejarlo que sea definitivo. ¿Sabes? Creo que deinitivio sólo está la muerte y tampoco, yo creo que hay algo más, algo más al otro lado, quizá una nueva vida, sí, me gusta pensar eso. Quizá sea cobarde, pero me gusta pensar que no hay nada definitivo.
Si no puedes evitar lo inevitable no es una desgracia o mala suerte, no, es en esencia, la vida. 


La VIDA con mayúsculas que nos sorprende con decisiones que en muchas ocasiones no nos gustan pero que no nos queda más remedio que aceptar. Intentemos o no cambiar determinadas cosas, hay veces que no podemos. Y basta de predicadores baratos que se hartan de decir que todo lo puedes cambiar, que todo puedes decidirlo tú. Para mí no es cierto, en muchas ocasiones no podemos cambiar lo que sucede, ni siquiera nos está permitido intervenir, ahora, eso sí. En nosotros queda dejarlo como definitivo.

No debes conformarte con que si algo ha salido mal es que es así, no puedo hacer nada por ello. Quizá no, pero seguro que puedes esperar el momento adecuado para hacer algo; o simplemente puedes darle la vuelta a eso irremediable y convertirlo en algo posible o al menos en algo más positivo de lo que era antes.

Tenemos el don del pensamiento, pero aún más importante, tenemos el don de poder cambiar el mundo, cambiar aquello que sucede. Leía hace tiempo una frase de Eduardo Galeano "Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo".  Así es, no te conformes con algo que no puedes remediar, haz algo para remediarlo, para cambiarlo, para darlo la vuelta y convertirlo en algo favorable para ti; y si aun así no puedes hacer nada, míralo de frente y relativízalo.

Sinceramente creo que damos demasiada importancia a muchas cosas que realmente no son tan importantes. ¿Has pensado alguna vez que pasaría si eso te sucediera bajo otras circunstancias? ¿Te has parado a pensar qué pensaría otra persona en otras circunstancias de eso que te aflige? Relativízalo. Dale a cada cosa la importancia que tiene, en el lugar y en el momento en el que sucede. Un ejemplo, no es lo mismo que se te rompa el coche bajo tres circunstancias distintas:
  •        Tienes otro coche y además no lo necesitas para nada de manera urgente.
  •        Te has quedado en el paro, lo necesitas para una entrevista de trabajo de mañana y nadie puede dejarte el coche.
  •        Te ha sucedido en medio de una carretera en la que llevas más de 200 kms sin ver un coche, se hace de noche y toda la zona está nevada. La temperatura baja a menos de 10º

Relativizar. Ahí está la clave. Además, intentemos averiguar si eso que ha pasado al coche lo podía haber evitado ¿mantenimiento preventivo? ¿Llevar un móvil? Y más curioso ¿Es definitivo? Por ejemplo ¿rutas alternativas? ¿Medios de transporte públicos? ¿Funciona el motor aunque el coche no se mueva por lo cual puedo usar la calefacción? ¿Tengo alguna forma de avisar a emergencias?
Las tres circunstancias nos alterarían, sin duda, pero ¿a que no nos iguales? Si pensamos en lo que podría haber pasado y sobre todo como solucionarlo, seguro que se nos hace menos el problema.
Inevitable ¿Seguro? ¿No puedes hacer nada para evitarlo? Recuerda in-evitable (¿no evitable?).


Definitivo ¿No se puede hacer nada, de verdad? ¿No puedes cambiar absolutamente algo para que deje de ser definitivo?

Pide ayuda, busca a alguien que te pueda echar una mano. No estas sólo o sola, que lo sepas.

Utiliza el humor, la imaginación y el ingenio que por derecho tienes.

Mucha Luz en tu Camino Personal.

#unpasoentucamino #jcmt

martes, 19 de agosto de 2014

Buen viaje David.


Viajo lento en el tren a Madrid, aunque el tren vaya rápido y me haga atravesar media España en sólo cuatro horas; siento que va lento. 
Hoy he recibido una noticia muy triste para mi, David se ha ido, no es un David cualquiera, es DAVID. Un gran hombre, un gran amigo y mejor persona. Realmente es una de las mejores personas que he conocido. No sé que se dice cuando un amigo se va, ahora recuerdo la canción con tan amargo título y no quiero recordarla.
David ha sido esa persona que en silencio, con su tranquilidad, con su saber estar, con su amabilidad ha dejado huella en todos los que hemos tenido la suerte de conocerle.
Luchó con todas sus fuerzas, con ganas, con ilusión y al final el maldito cáncer le ganó la batalla.
Ahora hay un soldado más en las fuerzas del bien, ahora hay una estrella más en el firmamento, ahora que el mundo ha perdido a un joven, a una hermosa persona y a un Gran Ser, ahora, brilla una estrella con su nombre en el cielo.
David fuiste alguien especial, lo sabes, lo supiste, todos damos las gracias por haber compartido un ratito de este camino contigo. Mari, no sé que decirte, soy torpe con las palabras en estos momentos, mis ojos se enturbian al escribir estas palabra y no sé que decir, así que mejor callar.
Recorro 1400kms en 24 horas sólo por estar unas horas contigo Mari, contigo David, llorar con todos vuestros amigos y familiares tu ausencia, aunque sé que no es tal, estarás con Mari, con Miguelón todos los días de su vida. El tuvo la suerte de tener a este padre tan maravilloso y especial, aunque fuera poco tiempo, tiene la referencia de un gran hombre en quién mirarse.
Me desahogo en estas torpes líneas, desearía no estar sólo en este tren, pero no me importa, tendré tiempo de recordarte, de recordar tus risas y bromas, no puedo quitar de mi cabeza las imágenes de Islandia, ¡que felices días los cuatro juntos! ¡Que mundo descubrimos!

Eso es lo que quiero recordar, las risas, las conversaciones, las cenas, las copas, porque en cada uno de esos recuerdos estas tu y eso debe quedar.

Ahora prosigue tu camino, que será grande, como lo fuiste en este ratito. Ilumina a los torpes que como yo, nos disgustamos por tonterías, por majaderías y estupideces. Ilumina a los estúpidos como yo que aunque lo intentamos no vivimos cada instante, recuérdanos lo importante que es vivir cada día, cada hora, cada minuto como sólo tú lo vivías.

Debo aprender de todo y tú DAVID has sido un ejemplo de vida. 

GRACIAS POR DEJARME COMPARTIR UN RATITO.

Hoy el "Geysir" estalla por tí.

QUE TENGAS UN BUEN VIAJE. 
Vuelve pronto, la humanidad te echa de menos.

viernes, 18 de julio de 2014

Otra masacre más.

Otra masacre más. Producto de una mente perversa, la del ser humano que se cree que tiene el poder para decidir quien vive y quien no. Una mente enferma que decide que matar a 300 personas no es importante, que lo importante son sus ideales, sus valores (si es que los tiene) y su razón, o mejor dicho sinrazón. 

Ahora los grandes países investigan la causa, sinceramente creo que deberían gastar su tiempo y esfuerzo en investigar las razones que llevan a esto. Es evidente que no lo harán por los intereses que tienen creados en este y en todos los conflictos mundiales en los que las personas pierden vidas, normalmente las más inocentes.

Una  vez más queda el lamento de la viuda, el llanto del niño que no volverá a ver a sus padres y la desesperación de una madre por la pérdida irracional de aquel que debería haberle sobrevivido. Una vez más queda patente la estupidez y el egoísmo humano.




Pero lejos de esta desesperanza, creo en el ser humano, creo que muchos pensando y creciendo seremos capaces de vencer la irracionalidad y la estupidez. Creo que con esperanza, con ilusión y con ganas podemos cambiar a la gente y como consecuencia al mundo. 

Maduremos nosotros, crezcamos y ayudemos a crecer a aquellos que están a nuestros lado pasando este ratito que llamamos vida con nosotros.  Demos la espalda a aquellos seres que desean la muerte, el sufrimiento y por encima de todo su "bienmerecido" premio.

Demostremos con nuestros actos, con nuestro camino, que el ser humano es mejor de lo que los estúpidos y egoístas quieren hacernos creer. El ser humano es grande y somos capaces de demostrarlo.

De momento hoy, mi grito de esperanza para aquellos que han perdido a algún familiar o amigo en este terrible atentado contra el ser humano. 

Mañana seguiré luchando por lo que creo, el ser humano.


Mucha Luz en Tu Camino Personal

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martes, 15 de julio de 2014

Escúchame por favor

Situación 1
¡Ring!
¡Ring!
-      -         ¿Hola?
-          Hola, soy Pedro ¿cómo estás?
-          Hola Pedro, me extrañaba que no me llamaras hoy ¿Qué tal el día?
-          Fatal. Un día horrible en el trabajo, mi jefe me ha echado una bronca por aquello que me pidió, al intentar defenderme me ha sacado trapos sucios que no podía rebatir. …
-          Lo que tienes que hacer es hablarle claramente y decir que no te trate así.
-          Ya, claro, el problema es que si le hablo como tú me dices se va a enfadar mucho más.
-          Y que, que le den por saco, que sepa que tiene que respetarte, que tiene que valorar tu trabajo.
-          Si, si tienes razón, pero no sé cómo decírselo.
-          El problema es que no tienes narices a enfrentarte a él. No tiene ningún derecho a tratarte así. Debes poner punto y final.
-          Pero… ¿y si le hablo así y me despide?
-          Pues mira, quizá tenga que ser así, que le den, a él y a la empresa.
-          Tienes razón, lo haré.
-          Un abrazo.
-          Igual. Adiós.

Situación 2
¡Ring!
¡Ring!
-          ¿Hola?
-          Hola, soy Pedro ¿cómo estás?
-          Hola Pedro, me extrañaba que no me llamaras hoy ¿Qué tal el día?
-          Fatal. Un día horrible en el trabajo, mi jefe me ha echado una bronca por aquello que me pidió, al intentar defenderme me ha sacado trapos sucios que no podía rebatir. …
-          ¡No me digas!
-          Si, y además tras intentar hacerle comprender, al final he preferido dejarle hablar y que se desahogara.
-                                 ¿Y cómo te has encontrado tú?
-          Pues mal, no paraba de decir cosas insolentes, me echaba en cara cosas de hace años. No sé, la verdad a que ha venido todo esto.
-          No es la primera vez ¿verdad?
-          La verdad es que no, es un dictador que no toma en cuenta a su equipo. No sabe dirigir un departamento.
-          ¿Lo has hablado con tus compañeros?
-          Si, y todos pensamos igual. Estamos aburridos de él, incluso hay compañeros que están pensando irse de la empresa.
-          ¿Y tú que tienes en la cabeza?
-          No lo tengo claro, me esto planteando hablar con él y decirle que no puede seguir así, que al final tendrá problemas con el equipo y que se quedará solo.
-          ¿Has pensado bien lo que le vas a decir?
-          Más o menos, lo tengo que trabajar para no meter la pata.
-          Si crees que eso es lo que debes hacer, hazlo. Quizá así te quites un peso de encima.
-          Sí, creo que eso haré. Gracias amigo por escucharme.
-          Gracias a ti por contármelo. Un abrazo.
-          Un abrazo.

¿Qué percibes entre la primera y la segunda conversación? 
Es evidente que la primera es más corta, ¿aparte de eso?

¿Es tan difícil escuchar? 
Si, sin duda. No sabemos escuchar, en cuanto alguien nos cuenta algo tendemos a dar nuestra opinión, somos su padre/madre, su tutor, en otras utilizamos nuestra piedad, nuestra lástima – pobrecillo/a, tú no te mereces eso, que lástima… - La otra persona sólo quiere contarnos un problema que le aflige y ahí estamos nosotros para consolarla, aconsejarla, recomendarla.

¿Realmente es lo que quiere la otra persona?
Normalmente no, y si es así habría que estudiar por qué (dependencia, vaguería, comodidad, falta de iniciativa) en resumen, es más fácil a veces que nos digan que debemos hacer, que tomar nuestras propias decisiones. A eso nos acostumbran desde pequeños – no hagas eso, no hagas aquellos, haz eso o haz aquello – El resultado es que cuando maduramos debemos tomar nuestro camino y decidir, equivocarnos y volver a repetir.

Escucha al que tienes delante, al que te quiere contar algo, al que quiere abrir su corazón. 
Escucha, presta atención, haz por entender lo que se sucede y porque le sucede. Quizá tú ya lo hayas vivido, quizá tengas la experiencia necesaria para aconsejarle, pero eso no le enseñará lo que debe hacer, simplemente cumplirá tus órdenes y si no funciona, no será él el que se ha equivocado, sino tú.

Practicar la escucha activa no es tarea fácil, no estamos educados para ello. Pero eso no quiere decir que no puedas practicar. Harás sentirse mucho más cómodo o cómoda al que tienes enfrente, estarás más capacitado para entender, para ayudar.

Cuando alguien te cuenta un problema necesita ser escuchado, tu no siempre tienes la razón, tu no siempre sabes la respuesta, el no siempre espera un consejo. Ponerse en los zapatos del otro ayuda a conocer la razón de lo que te cuenta, seguro que si tu estuvieras en su situación, con su personalidad harías algo parecido. Respeta al otro, respeta lo que te está contando y respeta como ha llegado a esa situación que te cuenta. Ponte sus zapatos.



Enséñame a andar, pero no andes por mí.

Enséñame a pescar, pero no me des el pescado.

Dame tu mano, pero no me cojas en brazos para andar el camino, debo andarlo yo.

Permíteme que aprenda, guíame si crees que debes hacerlo, pero permite que yo tome mis propias decisiones.

Recuerda, si le dices a alguien lo que debe hacer y no funciona, no será él el que se ha equivocado, sino tú y lo peor, él no habrá aprendido nada y quizá ahora desconfíe de ti.

Mucha Luz en Tu Camino Personal.


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jueves, 3 de julio de 2014

Suerte

¡Qué mala suerte tengo!

Llevo mi amuleto de la suerte.

Que tengas mucha suerte en tu nuevo trabajo.

La suerte, curiosa palabra. Según un pensamiento racionalista la suerte no existe, es una conclusión de eventos o circunstancias que llevan al desarrollo de un hecho.
No soy tan pragmático al respecto, creo que la suerte existe, sí, pero poco. Es como la fe en que algo sucederá sin que tú tengas nada que hacer. Creo más que algunas cosas suceden sin que tengas posibilidad de intervenir, pero ni todo sucede así ni eres responsable de todo lo que sucede.



Qué duda cabe, si consigues un trabajo es porque estás preparado, has entregado la cantidad suficiente de CVs, estos CVs están bien estructurados y por supuesto, has hecho la entrevista mejor que el resto. ¿Influye la suerte? Quizá algo sí, pero no del todo, no dejes todo en manos de esa palabra, porque si confías todo en ella, ten por cuenta que no conseguirás el trabajo, ni aquello que anhelas.

Tener fe en que caerá del cielo aquello que esperas, es tener fe en algo casi imposible, preocúpate en conseguir lo que pretendes, en luchar por ello, en trabajar duro para conseguirlo y si cuentas con un poco de suerte, mejor. Pero vuelvo a decirlo, no confíes solo en la suerte o en la fe.

Te voy a contar una historia que ejemplariza lo que comento.
Un hombre todas las semanas se sentaba en la iglesia de su pueblo a rezar, así oraba:
-          Señor por favor, que me toque la lotería, no lo quiero solo para mí, haré el bien, daré dinero a los pobres, a la iglesia, pero por favor, que me toque…
Así semana tras semana. Este hombre apuntaba a la desesperación, su único objetivo en la vida era que le tocara la lotería, no hacía nada más que implorar a su dios porque aquello sucediera. Semana tras semana aparecía en la iglesia con la misma oración, semana tras semana…
Tanto lo pidió que un día su dios se le apareció, diciendo así:
-          Hijo, soy tu dios.
-          Ohhh mi dios, gracias por aparecerte a tan humilde siervo. ¿Me tocará la lotería?
A lo que su dios contestó:
-          Claro hijo, tanto me lo has pedido… sólo te voy a pedir una cosa.
-          Dime  mi dios, lo que me pidas haré.
-          ¡ JUEGA A LA LOTERÍA, COÑO, JUEGA.!

Espero haberte arrancado al menos una sonrisa y haber sido lo suficientemente claro en explicarlo.



No esperes nunca que algo caiga del cielo, porque lo único que cae del cielo es la lluvia, y algún que otro meteorito o avión.

Lucha por lo que quieres, confía en tus capacidades, si no las tienes, créalas, tienes un mundo de posibilidades al alcance de tu mano, busca en internet, dedica tiempo a buscar las opciones.

Deja de lamentarte por tu mala suerte, haz que esto cambie, trabaja en ti y en lo que quieres y sobre todo; no esperes que las cosas buenas lleguen, ves a buscarlas.


Quizá tu estés pensando o diciendo ahora mismo, - otra palabrería barata ¿cómo lo hago si yo no valgo para…?. Te aseguro que no es palabrería barata, yo soy el primero que muchas veces caigo en esa frase tan horrorosa - ¿qué hago ahora? No sé cómo continuar, mejor lo dejo, es lo más fácil. Pero hay que levantar la cabeza, buscar opciones.

Cambia lo que haces y cambiará lo que sientes, cambia lo que sientes y cambiará lo que piensas.


Recuerda: 

No eres lo que dices (piensas), eres lo que haces.


Mucha Luz en Tu Camino Personal

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martes, 1 de julio de 2014

Contigo, guarda tú mi sonrisa.

Me ha durado 4 días. Con las mil películas y responsabilidades que tengo, con la peque, con mis historias particulares y demás, 4 días a ratitos...
Conocí a Esteban en un máster de inteligencia emocional, él fue nuestro facilitador en coaching, comunicación y pnl y desde entonces le sigo, porque gracias a él he descubierto mucho de lo que soy. Parezco Gala, la protagonista de este maravilloso libro, mitad novela, mitad autoayuda o quizá debería decir "anti ayuda”, como le gusta decir al propio Logos (su protagonista masculino) y, ¿por qué no?, también a su autor.

Contigo es un libro escrito en tono de humor, como no podía ser de otra forma (así pensamos todos los que tenemos la suerte de conocer a Esteban), un libro mágico, único y maravilloso, que te llevará a descubrir técnicas, te ayudará a descubrirte y, si tienes la mente y el corazón abierto, a descubrir a esa niña o niño que vive en ti, a tu lado… “Contigo”.




Ahora que he terminado de leerlo, entiendo la insistencia del autor, en la terapia del niño interior (Esteban, te sigo debiendo una terapia, apunta a "nuevas víctimas" y súmate).

No creo que deba hacer publicidad directa de este libro, ya que puedo caer en el halago y creo que a su autor no le gustaría; pero quiero ser sincero, así que no puedo quedarme sin deciros que si no lo habéis leído, no sabéis lo que os perdéis.


Escrito por un MAESTRO de las palabras, un ser genuino, especial, distinto a los vendehumos que solemos leer los caminantes.


Os aseguro que Esteban García Valdivia (su autor, por si lo habíais olvidado) es una persona cercana, amable y divertida que, con su conocimiento del crecimiento personal, comunicación, del coaching y de la inteligencia emocional, te llegará allí donde nada antes te ha llegado.

Déjate llevar por la historia de Logos y Gala, por su niñez, por su vida, por su alegría y, sobretodo, por su sonrisa.

En definitiva, leer este libro ha sido un nuevo paso en mi crecimiento y espero compartir "CONTIGO" esta experiencia.


Si queréis adquirirlo, cosa muy recomendable, tienes dos opciones:

Libro electrónico

Libro físico (papel)


Y aquí os dejo la dirección del escritor Esteban García Valdivia

Mucha Luz en Tu Camino personal.
Guarda tú mi sonrisa.
:)